Con o sin su rey, por qué Argentina puede ilusionarse con defender la corona en 2026

Actualidad 06 de enero de 2023 Por ECV
La euforia por la gloria no baja, pero lo mejor es que la Selección llegará al próximo Mundial con la base campeona y promesas que asoman. Esté o no Messi, hay futuro...
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Por Sergio Maffei

Parece una locura decirlo así, ahora mismo, con la Copa del Mundo en casa tras 36 años, con el fútbol pagando su mayor deuda con su rey universal, con un equipo que jugó como jugó la final, paseando al campeón defensor durante 80 minutos. Pero Argentina ganó el Mundial que no tenía pensado ganar...

 

No había argumentos, en el post Rusia, después del hundimiento del Titanic, tras el agujero negro que dejó ese corto y desprolijo ciclo de Sampaoli y con el adiós de una camada de futbolistas devorada por los palazos pero reconocida por su jerarquía, para pensar que Qatar 2022 sería el pasaje de regreso a la gloria eterna. La única razón era Messi. Siempre Messi. Pero por entonces, nadie sabía cómo llegaría Leo a esta cita. Y si llegaría.

 

Por suerte para los 47 millones de argentinos, se reinventó en su mejor versión. Y se coronó. Por eso, si ese escenario catástrofe del 2018 terminó como terminó, es imposible no proyectar el 2026 como un futuro esperanzador, aunque ni siquiera hayan pasado 16 días de la mayor alegría en 30 años de nuestra patria futbolera.

 

Es cierto que primero la AFA deberá definir la continuidad del proyecto Scaloni, eslabón neurálgico de esta resurrección convertida en uno de los hitos futboleros más trascendentes y populares de la historia argentina. Si hay acuerdo, firma, foto y video (ver aparte), el arranque del 2023 estirará el disfrute con dos amistosos en el país para honrar a los campeones, quizás algunos más en el exterior para dar la vuelta al mundo en tres estrellas y recién después asomaría el nuevo horizonte mundialista, con el comienzo de las Eliminatorias que aún no tienen fecha de inicio ni formato.

 

Pero en ese marco, si antes era Messi el único fundamento para ilusionarse, ahora no es solo Leo. Ahora hay una base campeona del mundo, ahora hay pibes hechos y otros por hacer, ahora hay promesas que pueden crecer y desarrollarse en otro contexto, más saludable, más propicio, más ventajoso, y hay, sobre todo, un modelo Selección.

 

Jóvenes y campeones

Si Enzo Fernández fue campeón del mundo con 21 años y sin haber jugado partidos oficiales antes de Qatar 2022, cómo no imaginarlo como patrón del medio con 25 y, por lo que pinta, con buen recorrido en algún club de la elite del planeta fútbol. Y lo mismo pasa con Julián, que llegará con 26, con más tiempo encima de Pepfeccionamiento en el City.

 

Y ni hablar de Alexis, que será un experimentado de 26, con todo el oficio que seguirá acumulando en la Premier o donde este Mundial lo termine catapultando. Y Palacios tendrá 27, y Thiago Almada 25... Y puede que todos lleguen maduros de toda madurez.

 

Lo mismo pasa con la defensa. Porque en el 2026, Cuti tendrá 28, como su amigo Licha Martínez, como Molina, como Montiel y como Foyth, ya con la medalla encima y el roce mundialista que, según los expertos, es un plus intangible que esta Selección de Scaloni también vino de alguna forma a desacreditar: fue campeona del mundo con 19 debutantes en la cita máxima. Pero qué va, ahora la contará a favor y cómo no aprovecharla. Ni hablar en el caso del segundo goleador del ciclo después de Leo: Lautaro tendrá 28 y la sed de ser todo lo protagonista que debió ser en Qatar y no pudo. Ahí estará su zanahoria.

 

Los que buscarán revancha

Pero si algo tuvo todo este ciclo de reconstrucción nacional es una base extendida de jugadores con partidos acumulados con la celeste y blanca. Y entonces, hay que contar a los que se quedaron afuera por poco o incluso estando en el mismísimo Mundial, como Nico González.

 

El de la Fiore llegará a la sede que compartirán México, EE.UU. y Canadá con 28 años, Tucu Correa (otra baja de último momento) con 30, Nico Domínguez (campeón de América) con 27 y otros dos que estuvieron cerca en el tijeretazo final, como Nehuén Pérez y Facundo Medina, con 25 y 27. Todos futbolistas de corte europeo, parte del grupo y de la renovación, y con futuro seleccionable.

 

Claro que esta lista no debe excluir a los líderes del campeón del mundo. Ni a los más maduros ni a los más jóvenes. Porque si bien fueron la llave del éxito, incluso desde el grupo que se armó alrededor de Messi, más cómodo y feliz que nunca en la intimidad, muchos llegarán con edad de sostén mundialista: De Paul (32), Paredes (31) y Lo Celso (30), baja sensible devenida ahora en refuerzo top, bien pueden ser los Otamendi y Di María de Qatar, ya que tanto el defensor como Fideo no tendrán margen temporal para repetir.

 

El arco, incluso, también tendrá mismo dueño de acá al 2026: Dibu Martínez podrá seguir siendo héroe ya que sumará 33, respaldado por Gero Rulli (llegará con 31), Juan Musso (32) y los que vaya asomando (incluso el pibe Gomes Gerth, sparring en Qatar), aunque ya con Armani out de la cita.

 

Los Europibes

Como si fuera poco, también en cuatro años empujarán algunos de los Europibes que hoy están asomando y son productos del scouting de la Selección. Ellos serán los Enzo, Julián y Alexis del mañana.

 

Ahí, entonces, entra a jugar esa nueva camada, a la que Scaloni convocó a modo de señal, para que se sintieran parte, para que vayan forjando sentido de pertenencia y, además, como un guiño/blindaje para evitar que emigren a otras selecciones, teniendo en cuenta que casi todos nacieron en el Viejo Continente.

 

En esa lista, entonces, figura como estrella principal Alejandro Garnacho, quien llegaría al 2026 con sólo 21 años y que con 18 ya juega en el United. El extremo, acaso, es el que despierta las mayores expectativas por potencial y talento. En efecto, su nombre sonó ante las bajas de Nico González y Joaquín Correa en este Mundial, aunque al final no entró en la consideración.

 

En ese rubro también se anota el enganche Matías Soulé, apodado en Italia el nuevo “Di María”, que justamente ya es opción de recambio en la Juve del mismísimo Fideo. También hay que anotar a Luka Romero, el jugador más joven en debutar en la Liga española (con 15 años, en Mallorca), hoy en la Lazio. Y otros como Nico Paz, volante zurdo de 18 años subido a Primera del Real por Ancelotti; o Leo Balerdi, el defensor ex Boca que está en el Olympique de Marsella, y ya tiene dos partidos en la Mayor.

 

Como si fuera poco, esperanzas no tan lejanas y más cotidianas tampoco faltan: Chango Zeballos, Alan Varela, Santiago Simón, Fausto Vera, Máximo Perrone y Facundo Buonanotte, de mantener la proyección que mostraron hasta ahora seguro serán parte del nuevo proceso. De hecho, el ex Argentinos ya juega en el Corinthians y el de Central se sumará al Brighton de Inglaterra.

 

Y de yapa, quizás el sexto de Leo

El caso excepcional es, sin dudas, Messi. Y por eso, quedó para el final. Luego de levantar la Copa que el fútbol le debía, el capitán avisó que quiere disfrutar de jugar en la Selección campeona del mundo. Dependerá de cómo transcurran estos tres años y medio hasta junio del 2026 (dato clave: es menos tiempo) y de si se siente en condiciones de jugar su sexto Mundial. Llegaría al límite en edad (tendría 38), pero se trata de Messi. Y como dijo Scaloni, en una lista de 26 habría que guardarle un lugar al 10 para que esté de cualquier forma.

 

Si hay Messi, siempre habrá ilusión. Pero Argentina tiene Selección para ocho años más. Y para en 2026 soñar con ir a defender la corona que ganó, acaso, cuando nadie imaginaba que podía hacerlo: con 19 novatos, un DT revelación y un 10 genial, que nos cambiaron la vida...

www.ole.com.ar/seleccion/seleccion-proyeccion-mundial-2026-razones-defender-corona_0_cOKEO1wzT1.html

 

ECV

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